De cara al horizonte

domingo, 6 de agosto de 2017

Pensar sin pensar

Qué hacer si al pensar
algo se rompe por dentro
y todo parece que se va a desmoronar.

Dónde esconder esa voz
que habla sin decir nada
y, por dentro, la quieres ahogar.

Cómo encontrar la paz
que, en medio de la noche,
se consiguió escapar,
dejando tras de sí un rastro de sangre mortal.

Por qué es tan fácil
que una palabra, un gesto,
llenen tus suspiros de angustia y pesar.

Qué sentido tiene pensar
en qué hacer cuando no hay voluntad,
cuando te tiembla la respiración
solo al imaginar cosas que
ni siquiera han llegado a pasar.

Y la cabeza se convierte
en un estercolero de paranoias,
mil ramas de un árbol podrido
que hunde sus raíces en apenas
tres segundos de tu vida.

Mil versiones distintas de una historia
que jamás llegará a suceder,
que sólo se escribe con la sangre
que se escapa de tu cerebro para perderse por tu cuerpo.

Cuando pensar ya no es lógico
sino un burdo disfraz con el que ocultar la verdad:
la historia que imaginas una y otra vez
y que se muere cada vez que recuerdas que no es real.

Qué, cómo, dónde y por qué,
preguntas que no valen una mierda
si no las sabes responder.


sábado, 22 de julio de 2017

Uno, dos, tres...

Odia las noches que te oscurecen el alma,
las que te envenenan la sangre,
que quema pero no arde,
que desvela sin que haya llama.

Destroza, olvida y borra los segundos
que pudiste evitar pero viviste,
y escupen en tu memoria
como un tributo a tu estupidez.

Llora y grita, guarda en silencio
lo que no quieras decir,
sabiendo que pesa y ahoga
como una soga con la que convivir.

No pienses, sufre y miente,
al final lo olvidarás,
y jamás recordarás ese paso
en falso que te hizo perder.

Hay en cada instante
un trozo de tu vida,
un suspiro que llena de aire
tus pulmones, y luego los vacía.

Y cada suspiro lo sentirás distinto:
unos, un cosquilleo triste
que flota indeciso y trémulo,
como una nota perdida
en una partitura inacabada.

Otros, insípidos, intrascendentes,
transparentes e inofensivos,
que solo pasan por pasar,
por llenar el tiempo con algo que contar.

Otros, nerviosos y alegres,
una ola de agua cristalina
que todo lo inunda y lo llena
con la ilusión de vivir.

Y si al final los quieres contar,
"uno, dos, tres...",
 que nunca sea de noche,
porque hay un número ilimitado
de ellas que puedes odiar.

martes, 27 de junio de 2017

Think short, feel long

Time flows and flies, days and nights, nights and days, one after another. And he realized that life is just the things we do with the time, that only passes. Cause time does nothing, it just exists. Like him... But existing and living is like the water and a river: both the same, both quite different. And there he was, standing in front of the sea with, moon shiny illuminating the infinite ocean and his thoughts flying far away but nowhere. Suddenly, a dying wave touched his feet. It was really cold but, at the same time, he felt he really wanted to swim. But then he will be wet in the night. But he also would leave next morning and he may not return to that beach never. So he wanted to swim but it seemed to be crazy do it in the middle of the night. Something happened, an impulse, a second, a breath and he jumped into the water. Lots of feelings at the same time... but Nomadi was happy. Cause you just live one time and there are things that can only happen just once. Why be so risky and don't live them? Why be so scared of being alive? So Nomadi swam for an hour and when he got out of the water he felt his body freezing from the feet to the heart. But this one was beating as hell, and all the bad things were just a background whisper in the middle of the wonderful music of the life, of his blood hitting the walls of his veins, the melody that no one can hear but everybody can feel of the soul full of emotions. And that night Nomadi was cold, and he barely could sleep and he got sick. Sick of happiness. Now, Nomadi keeps travelling around the world, thinking hard but short, feeling deep and long. Nomadi n'a pas de foyer, parce que le monde entier est son foyer.

martes, 20 de junio de 2017

Maravilloso silencio

Qué poco hay que decir
cuando las palabras no valen nada,
y es mejor rendirse y solo sentir.

Qué inútiles los pensamientos,
cómo duelen los recuerdos,
cuando el pasado se escapa
y el futuro no quiere llegar.

Y un día, una caricia basta
para cubrirlo todo con felicidad,
para estremecer el alma
y darle alas para volar.

Latidos que se resuenan
con el eco del dolor,
llorando qué bonito es amar
cuando hay una razón.

Qué inservible el tiempo
cuando solo pasa,
qué estúpida el alma
cuando es simplemente una tela
sobre el cuerpo moribundo de la pasión.

Se quiebra el viento como una hoja seca
cuando se escapa en un suspiro de frustración.
Un recorrido lento que, por dentro,
revuelve las palabras que se marchitan
y se pudren, encerradas sin compasión,
cuando la felicidad abrió sus alas y voló.

Y cada latido retumba y arrasa,
vibra contra el cuerpo que se vuelve a estremecer,
y el corazón sigue corriendo, soñando
con volver a encontrar los colores
que inundaron un lienzo de pura emoción.

domingo, 18 de junio de 2017

Las (p)rutas p(r)isas

Abrirse en canal, sangrar,
buscar un bote para
poderlo guardar.
Agitarlo con timidez
cuando nadie puede mirar,
o callar y gritar por dentro,
¿qué más da?
Es casi lo mismo, es casi igual.

Recuérdalo cuando te palpite la sien
cuando te quemen las venas
y sepas por qué, o sepas por quién,
y comprendas que ese cosquilleo inquieto
que te desvela y te rompe por dentro a la vez
no son los monstruos de la razón,
sino el llanto incompleto
que a nadie dejaste ver.

Dónde están ahora tus risas enlatadas
y tus caras de payaso estúpido,
cómo te vas a engañar otra vez
cuando ya nadie te cree,
cómo contarle a un sordo
que lo que oye no es nada
sino el todo, aquello que se remueve en su alma
y no le deja soñar.

Corre tan lejos como puedas y déjalo atrás,
imagina que lo podrás olvidar
mientras notas, sin saberlo, en el peso de tus pasos
que la sombra de tu infelicidad
ha impregnado la suela de tus zapatos,
la firma de un autor que escribió sin saberlo
el principio de su fin sobre un suelo mojado.



miércoles, 22 de marzo de 2017

El origen de lo único

Hace algún tiempo, el universo dio lugar a algo singular y único. Desde su mismo origen, ha inundado la más profunda oscuridad con la intensidad de sus rayo e incluso fue capaz de dar a luz vida. Desde entonces, de forma incansable y sin pedir nada a cambio, todos los días inunda la vida de sus criaturas con una luz fuerte, brillante y tan intensa que es capaz de teñir de esperanza los momentos más tristes. Jamás ha reclamado nada, siempre ha dado todo hasta la extenuación y más allá, desdibujando las líneas de lo humanamente posible, rompiéndolas y haciéndolas añicos. Hace mucho tiempo, el universo dio lugar a algo singular y único, un astro de inmensa energía que inundó la Tierra de luz y vida.

El Sol y tú os parecéis mucho, pero a ti puedo abrazarte sin temor a quemarme. Puedo preguntarte cuando no sé qué hacer, un mero hecho capaz de regalarme una paz de espíritu inmensa. Sé que estás ahí aunque haya más de mil kilómetros entre nosotros. Todos los años te doy las gracias, pero cada año la palabra palidece al lado de todo lo que has hecho y haces por mí y por nosotros cada día de tu vida.

Eres maravillosa, increíble y única, y cualquier cosa que intente regalarte es insignificante en comparación con todo lo que me has dado a mí. El solo hecho de sentir que por mis venas corre tu sangre, esa que te ha empujado a explorar los límites de lo imposible, a cuestionarte el mundo contra viento y marea, hace que sienta una mezcla de orgullo y satisfacción que es el mejor regalo que puedo tener. De momento, no puedo darte nada a cambio, salvo dejarte mi vaca sagrada. Y decirte cuánto te quiero.

Felicidades mamá.

martes, 28 de junio de 2016

Palabras para vivir

Las palabras se escapan de su boca
desde el fondo de su alma,
mientras su corazón palpita libre
para encontrar la paz.

Con cada suspiro, el aire se tiñe
con un fuerte deseo,
el que inunda sus venas con
su fuerte vitalidad.

En cada paso, el suelo tiembla,
a cada segundo, a cada instante,
la vida pasa por ella mientras
la consume con intensidad.

No hay muro tan grueso
que le pueda frenar,
ni tan alto para que su sombra
la pueda ocultar.

No hay bache tan profundo
ni amplio para enterrar
la fuerza con que sus pies
avanzan sin parar.

Se hace la noche, cae la oscuridad,
y sus ojos brillan antes de claudicar
al sueño que Morfeo
le intenta contagiar.

En sueños, su corazón sigue latiendo,
su sangre arrastra por su cuerpo
la firme voluntad de vivir siempre
buscando la felicidad.

Entre las sábanas descansa
un espíritu libre,
un alma que recorre el mundo
de punta a punta sin descansar,
exprimiendo la esencia de la vida
que en cada esquina del tiempo
alguien decidió guardar.